El papel del Concejo deja mucho que desear en este histórico momento.
Continuando con las enmiendas propuestas por la administración de la ciudad de Central Falls y con una responsabilidad no sólo de una comisión de revisión de la carta de la ciudad, si no de la clara participación de el poder ejecutivo, administradores, equipo legal y fuerzas externas e internas y otras que están por conocerse; los residentes de la ciudad se encuentran con que el concejo de la ciudad adoptó el pasado 8 de diciembre de 2025, la decisión de escribir una resolución de aprobación para que 5 enmiendas sean incluidas en la boleta electoral para el 3 de noviembre de 2026. Esta decisión luego de un proceso de por sí expedito y con muy poca participación ciudadana. Y mucho menos con una socialización que dichas enmiendas ameritan.
El uso de canales virtuales para que la ciudadanía enviara sus recomendaciones y comentarios, audiencias sin participación importante, que no fue suficiente dado que no hay una garantía de que toda la población haga uso efectivo de la internet para tomar decisiones como esta, dejan mucho que desear en estos momentos.
Recordando los procesos hace más de una década cuando la ciudad se encontró en una situación de crisis institucional por parte de corrupción y seguidamente una bancarrota. Misma que derivó en 5 años de estabilización económica dirigida por un juez nombrado por el estado mientras que se investigaba al destituido alcalde Joe Moreau y al concejo municipal.
Al tomar posesión la nueva administración luego de una elecciones el alcalde James A. Diossa y un concejo renovado, la ciudad entra en bancarrota. El juez Flanders quien junto a un equipo legal y administrativo saneó la economía de la ciudad y de paso recortó gastos especialmente a los empleados retirados de la administración pública de Central Falls; y un aumento de impuestos a las propiedades progresivo de un punto cada año hasta alcanzar el average del estado entre el 4.5% y el 5%. Entre muchos cambios como el recorte en el personal policial, no contratación de nuevos empleados, no contratos con particulares, no empréstitos hasta que la ciudad no estuviera en calificación para dichos empréstitos. Además de un compromiso para que la nueva administración continuara los pagos al fondo de pensiones de los empleados públicos y de los retirados de la ciudad.
El proceso de 5 años tuvo muchas consecuencias económicas y políticas. Destitución y encarcelamiento del alcalde Moreau, destitución de concejales de su administración; luego el nuevo alcalde James Diossa y el consejo renovado que no pudieron ejercer su mandato por 5 años y que sólo los tres últimos años de el mandato pudieron ejercer el mandato de los electores y con vigilancia de cada decisión por parte del estado. Además la creación de una comisión para revisar la carta de constitución arrojó nuevos términos de 8 años (4 y 4) para alcalde y 8 años para concejales. Con el límite de que para volver a ser re-electos debían esperar 4 años.
Esos 8 años bajo la nueva ley de que serían solo 8 años tanto para alcalde como para concejales ha dado resultados. Que extraño que ahora se alegue que la comunidad ha cambiado y necesita nuevos términos y quitar límites. Más bien han cambiado los grupos enamorados del poder, más bien se les olvidó que con términos y límites una ciudad marcha mejor y que aún la ciudad está pagando las consecuencias de administraciones que se perpetuaban y de la bancarrota. Ese fantasma real no ha desaparecido, no queremos que llegue otra época igual por una mala decisión de los votantes.
Y al concejo les recomendamos ponerse del lado de los votantes y no de la administración.
Los votantes debemos defender los términos y límites que están establecidos por ley hace poco. Los que quieren re-elegirse denle oportunidad a otros. Váyanse con su música a otra parte y en 4 años regresen a ver si los elegimos de nuevo.
Ya fue una dura experiencia para los votantes de que una administración que pase los términos y quiera cambiar los límites que por ley ya los votantes habíamos aprobado resulta contraproducente y no es viable si queremos mantener la estabilidad, la transparencia, la participación ciudadana y sobre todo una democracia participativa.
Las personas pasan, las instituciones quedan y los votantes demostraremos a este concejo que nos tiró la papa caliente sin hacer ejercicio de control y fiscalización al ejecutivo y a la administración sobre estas enmiendas que no le hacen bien a la ciudad y a nuestro sistema democrático.
La ciudad cuenta con departamentos que trabajan pagados por nosotros y la cara visible de un alcalde es por deseas decorativo, los departamentos seguirán las obras, los proyectos y la nueva cara visible que elijamos puede continuar y hacer nuevo trabajo, para eso es que los elegimos no?
Por ello, al igual que hemos expresado por este medio de difusión la explicación de los alcances negativos que tendrían para la ciudad si los votantes votan positivo a estos cambios, también queremos dejar nuestro desagrado por la manera tan rápida en la que el concejo votó 5 a 1 a que la medida fuera incluida en la boleta electoral aun escuchando las voces y preocupaciones.
La noche del 8 de diciembre, con una asistencia de al menos 60 ciudadanos nos reunimos para ser escuchados por los concejales.
Fue muy clara la manera como los ciudadanos libremente se expresaron a contra de que estas enmiendas fueran sometidas a una votación sin una verdadera discusión masiva y pública, incluso los que hablaron explicaron lo negativo de perpetuarse y extender términos y de pasar límites que ya fueron aprobadas hace muy poco, incluso se presentó una carta con 41 firmas de los ciudadanos expresando su oposición a estas enmiendas.
El concejo en su calidad de ente fiscalizador, supervisor, representante de la ciudadanía en esta ocasión no obró con sapiencia, independencia y mucho menos con rigor.
Pareciera que no hubieran escuchado esa noche los dos lados de la población que con claridad le exigieron al concejo que esas enmiendas no estaban dentro de la realidad que ya vivió la ciudad, y por el contrario escucharon las voces que en vez de hablar de las enmiendas y su trasfondo solo se dedicaron a hablar de una persona, como si se tratara de una campaña política, algo que preocupa ya que no estamos en campaña para alcaldes, aunque las señoras y comerciantes que tomaron la palabra agradecieron y pidieron que el concejo mantuviera a la alcalde 4 años más y que se aprobaran las enmiendas para un periodo de 12 años de por vida. Esa noche no se trataba de pedirle al concejo algo como eso, era una audiencia para discutir públicamente las 5 enmiendas.
Estas personas afines a una alcalde en posición parece que se hacen los ciegos y no se dieron cuenta que la audiencia era para discutir unas enmiendas y para dejar claro la inconveniencia de que estas fueran a la boleta electoral. Personas de fuera de la ciudad, pero que reciben trabajitos d ella administración se atrevieron a opinar. No hay respeto desde fuera de la ciudad para los que vivimos en Central Falls.
Los ciudadanos esperábamos que el concejo en su potestad de representante nuestro fuera más investigativo, más fiscalizador.
Por el contrario solo la concejal Tatiana Baena expuso sus reparos a la manera de presentación en bloque de las preguntas a considerar, ella destacó que debieran discutirse las enmiendas por separado, especialmente de la enmienda sobre extensión de términos de alcalde y concejales; cuyos poderes son bien diferentes. Y los demás concejales no respaldaron la moción. Procedieron a votar y dejar las preguntas como estaban. Demostrando que no les interesaba poner en discusión o incluso afanando para tomar la votación como si hubiera un afán premeditado para hacerlo.
En ese momento 5 de ellos dijeron que dejaban en manos de los votantes la decisión de aprobar las enmiendas, sacándole el cuerpo a algo que como representantes de los ciudadanos ameritaba mayor atención, tiempo y justicia.
Como ciudadano y votante quiero expresar mi inconformidad con la manera que nuestros representantes del concejo tomaron esta decisión. Lo más apropiado era al menos exigir mayor socialización de estas enmiendas y dar mayor tiempo a que los ciudadanos participaran de discusiones públicas y más abiertas. También si son tan conocedores de la responsabilidad de un concejal debieron escuchar con meas atención a los que estaban aa contra y que son la mayoría.
Es curioso que los sindicatos de la ciudad estén a favor de estos cambios, o sea que parece ser que los que reciben pago por su trabajo de los impuestos que pagamos, también quieren imponernos sus decisiones políticas. Como individuos pueden votar si viven en la ciudad, pero un apoyo a estas medidas si viven fuera de la ciudad no les queda bien. Nosotros los que vivimos en la ciudad y paganos impuestos somos quienes podemos decidir los términos y límites de los oficiales electos.
En una ciudad donde se acostumbra socializar las campañas electorales, donde se hace fiesta por todo, donde las campanas políticas gastan dinero en carteles inmensos, pancartas de felicitación y campañas de eventos; los ciudadanos esperaríamos una promoción de enmiendas tan importantes y que definirán el futuro de la ciudad. Pero no, parece que los ciudadanos no merecemos ese derecho de información y divulgación de enmiendas tan delicadas.
Por ello esta campaña pública y abierta del No a las enmiendas el 3 de noviembre debe ser la respuesta a la falta de compromiso con la información a los votantes. Si el concejo actuó el 8 de diciembre como Pilatos y dejó en manos de los votantes para que decidamos el 3 de noviembre, entonces debemos decidir que las enmiendas no son saludables para nuestra ciudad y que los votantes ya decidimos hace una década que los términos de 8 años para alcalde y los términos para concejales no deben pasar los 8 años. Y que si desean volver deberán esperar 4 años.
Por otra parte, sobre el nombramiento de Jefe de Policía y de Bomberos, esa enmienda tampoco es viable. La ciudad cuenta con una Junta de Personal y ese proceso regular está instituido por alguna razón, es necesario que haya filtros y un alcalde no puede aunque sea por ética pasar por alto dicho control.
El tema de la ética alineada con el estado ya es de entendimiento legal. Colocar gatos encerrados en unas propuestas para aparentar propuestas muy transparentes no deja de mostrar que se quiere es imponer una agenda.
Sabemos que la administración tiene su gente, esto significa que los que votamos en Central Falls y somos disidentes también tenemos el derecho de expresarnos. Las votaciones el 3 de noviembre deben ser nuestra oportunidad para decirle No a las enmiendas y a la administración que llevó estas enmiendas a una comisión con amigos directos de la administración para que se aprueben términos convenientes a una persona específica.
Igualmente le decimos a los concejales actuales que buscan re-elección y a los que terminan que respeten los términos y los límites. Con su voto ya nos demostraron que no somos representados por ustedes. Ustedes representan a la administración y se representan ustedes mismos. El pueblo conocerá de estas decisiones y votará en consecuencia. No Kings No Queens en Central Falls.
Responsabilidades de los Concejales en nuestros municipios.
Una pequeña reseña de lo que significa ser concejal y que debe tenerse en cuenta a la hora de elegirlos. Si no cumplen con estas directrices entonces debemos removerlos. Las enmiendas pretenden perpetuar a concejales que no cumplen a cabalidad con algunos de los mandatos que los votantes le damos.
Los concejales en EE. UU. son funcionarios electos que actúan como el poder legislativo local (ciudad o condado), creando leyes y políticas municipales. Sus principales funciones incluyen aprobar presupuestos, dictar ordenanzas, supervisar los servicios públicos y representar las necesidades de sus distritos. Además, realizan labores de control sobre la administración del alcalde.
Las responsabilidades clave de un concejal incluyen:
- Legislación: Desarrollar y votar ordenanzas (leyes locales) que regulan la seguridad, zonificación, tráfico y servicios públicos.
- Fiscalización Presupuestaria: Revisar y aprobar el presupuesto municipal, decidiendo cómo se gastan los impuestos.
- Supervisión Administrativa: Controlar las acciones de los departamentos municipales y, en algunos sistemas, las actividades del alcalde.
- Representación Ciudadana: Escuchar las preocupaciones de los residentes del distrito y abogar por mejoras en la comunidad.
- Participación en Comités: A menudo participan en comités especializados (finanzas, seguridad pública, obras públicas) para abordar temas específicos.
En los Estados Unidos, los concejales son la voz directa del pueblo en el gobierno local, asegurando que las leyes vigentes satisfagan las necesidades de la comunidad, trabajando tanto en funciones legislativas como, en ocasiones, ejecutivas.
Responsabilidad de los Concejos Municipales
Los Concejos Municipales (o Ayuntamientos) rinden cuentas principalmente a los ciudadanos y votantes que los eligen, funcionando como el órgano legislativo que establece políticas, aprueba presupuestos y dicta ordenanzas. Aunque son responsables ante los votantes, los miembros del concejo generalmente se rigen por la carta municipal (estatutos de la ciudad), mientras que las operaciones diarias son gestionadas por un administrador municipal designado o un alcalde electo.
Estructura de Rendición de Cuentas
- Votantes/Ciudadanos: Los miembros del concejo son representantes electos (generalmente por mandatos de 4 años) y son directamente responsables ante los residentes de sus distritos o de toda la ciudad.
- Carta Municipal / Ley Estatal: El marco legal que rige a la ciudad define los poderes, límites y requisitos de información del concejo.
- Sistema de Concejo-Administrador: El concejo establece las políticas y contrata a un administrador municipal (City Manager) que se encarga de las operaciones diarias y le rinde cuentas al concejo.
- Sistema de Alcalde-Concejo: El concejo actúa como la rama legislativa, funcionando a menudo como un contrapeso al poder ejecutivo del Alcalde.
- Gobierno Estatal: En casos excepcionales de mala gestión, los concejos pueden ser objeto de investigaciones por parte de oficinas a nivel estatal.
Aspectos Clave de la Responsabilidad
- Presupuesto: El concejo es responsable de aprobar el presupuesto anual de la ciudad.
- Políticas y Leyes: Promulgan ordenanzas para garantizar el bienestar de la ciudad.
- Nombramientos: En algunas ciudades, el concejo ratifica los nombramientos realizados por el alcalde.
