El amor y el deseo sexual no siempre avanzan al mismo ritmo. El estrés, el cansancio, los cambios hormonales, las emociones y las distintas etapas de la vida pueden influir en la libido sin significar que el amor o la atracción hayan desaparecido. Comprender lo que está viviendo nuestro cuerpo puede ayudarnos a abordar estos cambios con menos culpa, mayor comunicación y más cuidado personal.
Autor: Angie Forigua
VACACIONES Y CONFLICTOS
Las vacaciones pueden sacar a la luz conflictos que permanecieron ocultos durante el resto del año. En esta columna, Angie Forigua explica cómo la neurociencia y la inteligencia emocional ayudan a comprender por qué el descanso puede generar tensiones en la pareja y cómo transformar esos momentos en oportunidades para fortalecer la conexión y la comunicación.
DESCONEXIÓN EN LA PAREJA
La desconexión en la pareja no suele ocurrir de un día para otro. Entre las responsabilidades, la rutina y la falta de atención consciente, muchas relaciones se alejan lentamente. Este artículo explora cómo la neurociencia, la comunicación y la intención pueden ayudar a reconstruir el vínculo emocional y fortalecer el amor.
APRENDER A AMAR DESPUES DE SER MADRE
La maternidad transforma profundamente la mente, el cuerpo y la identidad de una mujer. Este artículo explora cómo el cansancio, la carga mental y la desconexión emocional afectan la relación consigo misma, la pareja y la sexualidad, mientras invita a las madres a reencontrarse desde la neurociencia, la fe y el autocuidado.
RENACER TAMBIÉN ES APRENDER A AMAR DISTINTO
Abril invita a renacer, pero el verdadero cambio ocurre desde adentro. Este artículo explora cómo la neurociencia, las experiencias emocionales y la fe influyen en nuestra capacidad de amar, sanar y reconectar, recordándonos que transformar la manera de vincularnos es un proceso consciente, no automático.
AMAR EN TIEMPOS DE PRISA
En diciembre, el ritmo acelerado puede desgastar la conexión emocional y la intimidad en pareja. La neurociencia explica cómo el estrés reduce el deseo y la empatía, pero también cómo la presencia consciente, la gratitud y la fe pueden restaurar la ternura. Amar en tiempos de prisa es un acto de pausa, entrega y reconexión.
