Dentro de la gama de ilícitos establecidos en la legislación penal y que afectan al patrimonio de las personas, se encuentran el robo, daño en bienes, despojo, abuso de confianza, extorsión y el fraude, este último cuenta con diversas modalidades como el fraude genérico, fraude equiparado, fraude familiar, defraudación fiscal y defraudación a los regímenes del seguro social.
Ahora bien, recientemente se presentan con mayor frecuencia la comisión de delitos de fraudes financieros, con acciones que una persona realiza con el fin de obtener un beneficio propio a costa de dañar la economía de otra. La mayoría de los defraudadores, buscan obtener datos para realizar alguna acción ilícita.Además, lo anterior ha condicionado a que la autoridad investigadora como el ministerio público, policías, abogados defensores y asesores jurídicos, se especialicen en dichos flagelos.
Por otro lado, como ciudadanos somos vulnerables a ser víctimas de distintos tipos de fraudes financieros, que ocurren con mayor frecuencia en internet, es por ello que, considero indispensable que la sociedad los conozca y saber cómo evitarlos. Al efecto, haré mención a los siguientes.
1. Fraude cibernético. Son aquellas estafas que se desarrollan en la red, para realizar transacciones ilícitas. En múltiples ocasiones, los sujetos que cometen este tipo de fraudes, se aprovechan de la ignorancia o del poco cuidado que las personas tienen al utilizar los servicios financieros en línea, convirtiéndose en un objetivo fácil para los estafadores. Dicho ilícito penalpresenta diversas variantes, entre las que se encuentran:
Trashing. También conocido como SPAM, se trata de un mensaje enviado a varios destinatarios que usualmente no lo solicitaron, con fines publicitarios o comerciales. La información de dicho correo invita a visitar una página o descargar algún archivo, que por lo general, es un virus que roba la información de tu dispositivo.
¿Cómo evitarlo?
– Instala en tu computadora o dispositivo móvil un buen antivirus.
– No des “clic” o abras vínculos sospechosos.
– Si descargas aplicaciones, realízalo por medio de las tiendas y desarrolladores oficiales.
Smishing. En este tipo de fraude, te envían mensajes SMS a tu número de móvil con la finalidad de que visites una página web fraudulenta. Esto con el fin de obtener tu información bancaria, para realizar transacciones en tu nombre.
Phishing. También conocido como suplantación de identidad, el objetivo es que al hacerse pasar por una Institución Financiera, con un mensaje te indican que hubo un error en tu cuenta bancaria, y al ingresar tus datos, obtienen tu información confidencial como números de tus tarjetas de crédito, claves, datos de cuentas bancarias, contraseñas; etc. Inclusive, si caes en la trampa, con tus datos pueden hacer compras o solicitar créditos a tu nombre, realizar transferencias y hasta vaciar tus cuentas.
Recuerda que las personas que realizan este tipo de fraudes, son hábiles y te engañan con tácticas alarmistas o solicitudes urgentes, para preocuparte y evitar que pienses bien la situación.
Vishing. Se desarrolla vía telefónica, en donde los delincuentes simulan ser empleados de alguna institución, y generalmente, te convencen al decirte que en tus cuentas están registrando cargos irregulares o que requieren alguna información adicional, evita proporcionarles tus datos y llama directamente a la Institución Financiera para corroborar la información.
Comúnmente, llega en correos masivos y utilizan la imagen oficial de alguna institución financiera, te dicen que hay algo mal con tu cuenta y que requieres actualizar tu información. De hecho, hay una liga que te dirige al sitio falso, te solicitan tus datos personales y financieros, a veces llegan a pedirte los dígitos de tu token.
¿Cómo evitarlo?
– Nunca entregues tus datos por correo electrónico.
– Las empresas y bancos nunca te van a solicitar tus datos financieros o números de tarjetas de crédito por teléfono o internet, cuando no seas tú quien inicie una operación, cuelga inmediatamente.
– Si aún te queda duda del correo, llama o asiste a tu banco y verifica los hechos.
Pharming. Consiste en redirigirte a una página de internet falsa mediante ventanas emergentes, para robar tu información. Suelen mostrar leyendas similares a estas ¡Felicidades, eres el visitante un millón, haz clic para reclamar tu premio!
¿Cómo evitarlo?
– No des “clic” a páginas sospechosas o respondas mensajes de correo,que te dicen haber ganado un premio, viaje o sorteo, ya que generalmente, solicitan antes tus datos personales para otorgarte el supuesto premio.
– Verifica que el sitio en el que navegas, cuente con el protocolo de seguridad https:// y un candado cerrado en la barra de direcciones.
Créditos exprés. Estas pseudo empresas ofrecen créditos con tasas muy bajas, sin consultar la información del solicitante o sin pedirle un aval, cuando estas acciones no las ofrecen ni los bancos u otras entidades financieras. Las víctimas más frecuentes de los créditos exprés, también conocidos como “créditos milagro”, son personas que no pueden acceder a créditos a través de instituciones tradicionales o de empresas fintech.
Una nueva modalidad de este tipo de fraude, es que hay ejecutivos o empresas, que fungen como promotores de bancos u otras instituciones financieras y ofrecen préstamos.
¿Cómo evitarlo?
– Para consultar si la empresa que le promete un crédito está regulada, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF), cuenta con el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES), la cual es una herramienta digital, que tiene como objetivo proporcionar al usuario información detallada, sobre todas las instituciones financieras que hay en el mercado.
Pirámides de estafas. El esquema “piramidal”, es un mecanismo que promueve que cada persona participante invite a un grupo de al menos dos conocidos, a invertir en un negocio determinado y cada uno de ellos a su vez involucre a otras dos personas y así sucesivamente. Esto por lo general, pierde impulso y termina en un gran fraude en el que se prometen elevados rendimientos a los participantes y, al final, únicamente los promotores de arriba de la pirámide, es decir, los que inician el negocio, son los que sí reciben los recursos de las personas que participaron después.
¿Cómo evitarlo?
– Antes de confiar tu dinero a alguna institución, verifica que esté debidamente autorizada y regulada por las autoridades, y además, que cuente con el seguro de depósito.
– Compara y elige la institución financiera que te ofrezca el producto con la mayor tasa de interés y te cobre menos comisiones.
– Confirma que la institución que elijas, tenga una sucursal cerca de tu casa o trabajo para evitar complicaciones.
– No involucres a tus familiares o amigos en estas operaciones riesgosas.
– Hay que dudar de aquellas entidades que te ofrecen dinero fácil y rápido, con rendimientos muy por encima de lo que se oferta en el mercado.
– Revisa que la institución, esté registrada ante el Sistema de Prestadores de Servicios Financieros.
– Si vas a contratar con una institución de Tecnología Financiera (ITF) o aplicación digital (apps), lee los términos y condiciones de la plataforma, así como, los contratos deben estar disponibles en la misma para su consulta.
– Atención con las comisiones y gastos del producto o servicio que vas a contratar.
Invertir en criptomonedas. El Banco Central Europeo, define a una criptomoneda como una moneda virtual que se crea y se almacena electrónicamente. Actualmente, existen una diversidad de monedas virtuales que ha ido ganando terreno, la principal diferencia que existe entre éstas, es el sistema algorítmico que utiliza, entre las más conocidas se encuentran el Bitcoin, Litecoin, Dashcoin, Ethereum y Ripple.
¿Cómo evitarlo?
– Las monedas virtuales, no están reguladas por ninguna autoridad financiera y todas las operaciones realizadas son irrevocables, por ello,no existe forma de que los usuarios puedan reclamar, en caso de que sospechen que son o han sido víctimas de un fraude o algún quebranto, por un cambio repentino y abrupto en su valor o por la suspensión en su cotización.
– En el supuesto de asumir riesgos y estar inmerso en el ambiente de las monedas virtuales, se sugiere asesorarse y contratar a un “minero digital”, el cual minará las criptomonedas generando un algoritmo o resolución de un problema matemático desde un servidor de internet, este algoritmo, se usa para rastrear el intercambio de bitcoins, y así,evitar que se originen falsas monedas, los “mineros” reciben una paga con este dinero virtual.
Alteración de cheques. Recientemente, se está presentando una nueva modalidad de fraude a través de los cheques, esto es, los estafadores se acercan a las personas en las filas del banco y les ofrecen cambiar su cheque, sin que tengan que estar tanto tiempo formados en una fila. Una vez que los delincuentes tienen el cheque en sus manos, se los llevan y modifican algunos elementos como: cambio de nombre del portador, modifican el monto a cobrar y lo endosan a su nombre.
Es importante mencionar que el defraudador, aprovecha la firma del emisor para que el banco pueda aprobar el cambio. Posteriormente, acude a cobrar el cheque y endosa la cantidad a favor de un tercero para cobrarlo.
Finalmente, días después, el emisor del cheque recibe una notificación donde se le informa que se cobró el cheque, pero por una cantidad diferente a la que fue emitida.
¿Cómo evitarlo?
Frente a esta forma de operar, se recomienda esperar el tiempo que sea necesario en la fila, y así, evitar cualquier tipo de robo y fraude, así mismo, si se emite un cheque debe ser en forma nominativa, es decir, que mencione el nombre de la persona a quien se extiende dicho título de crédito, guardando los comprobantes de cobro y emisión.
Tallado de tarjetas. Acudir a los cajeros automáticos para retirar efectivo con tarjeta exige estar siempre alerta, ya que es uno de los momentos que aprovechan los delincuentes para robar el dinero mediante una táctica conocida como “tallado de tarjetas”. El delincuente se acerca para ofrecer ayuda y toma la tarjeta de la víctima, argumentando que se debe tallar o limpiarla para que el cajero automático no tenga problemas para leerla, pero lo que en realidad hace, es que la cambia.
Después el tarjetahabiente, sin que se haya percatado ingresa al cajero la tarjeta falsa y el NIP, el cual es captado por un cómplice, posteriormente, ambos se alejan con el código y la tarjeta de la víctima.
¿Cómo evitarlo?
– No aceptar el auxilio de una persona extraña; o bien, en caso de requerirlo, verificar que sea un empleado autorizado por el banco.
– Mantener la distancia de seguridad con terceros.
– Revisar que la ranura donde entra la tarjeta no tenga irregularidades, como objetos externos, así como, cubrir los números del teclado al momento de ingresar el NIP.
– En caso de tener algún inconveniente, se deberá notificar inmediatamente al personal de la institución bancaria o llamar al número de atención al cliente.
Clonación de tarjetas. La clonación consiste en robar la información contenida en tu plástico, por medio de dispositivos electrónicos llamados skimmers, para transferir posteriormente esta información a una nueva tarjeta vacía y así realizar operaciones fraudulentas.
¿Cómo evitarlo?
– No pierdas de vista tu tarjeta al realizar pagos con ésta. En los restaurantes, pide que te lleven la terminal a tu mesa o paga directamente en caja.
– Lleva un registro de tus transacciones y revisa tus estados de cuenta para detectar posibles anomalías.
– Cerciórate de que no tenga ningún dispositivo adicional instalado en el lector de tarjetas.
– Hay bancos que ofrecen seguros contra fraude, robo y asalto en cajeros automáticos. Algunos tienen costo, otros los otorgan gratuitamente cuando tienes cierta antigüedad con tu cuenta, y en ciertos casos, los ofrecen como un beneficio adicional.
Ahorro informal y ficticio. Dentro de la informalidad existen las famosas “tandas”, quien la organiza se puede quedar con el dinero y no repartirlo, así mismo, existen cajas de ahorro que viven de la ilegalidad ofertando sus servicios y quedándose con el dinero de los usuarios. En ambos casos, no están registrados o avalados ante las autoridades de gobierno en materia financiera, lo que dificulta su exigibilidad.
¿Cómo evitarlo?
– Evita ingresar al círculo de las “tandas” o “natilleras”.
– Verifica que la caja de ahorro, se encuentre registrada para operar ante instituciones financieras del Estado.
A mayor corolario, recuerda que el delito evoluciona constantemente y hasta el momento la tipología de delitos financieros descritos, son los que mayormente se cometen en la sociedad, por tanto, la mejor manera para evitar ser víctima, es conociendo sus distintas manifestaciones y recomendaciones de prevención, mismas que están disponibles en las páginas oficiales de las entidades financieras de cada país. También se recomienda difundir la información a otras personas; o en su caso, asesorarse de algún abogado especialista en la materia.