LO QUE VI DESDE STARBASE, Y EL RELEVO HUMANO EN LA ESTACIÓN
POR: EL ESPACIO DE NATHY
NATHALIA RESTREPO
En la columna anterior dejamos abierta la pregunta de si Starship daría el salto de las pruebas a la órbita. El 28 de septiembre de 2026 esa pregunta se respondió. Estuve en Starbase para cubrir el Vuelo 14 en el Espacio de Nathy, y lo que se vio no fue un ensayo más: fue la primera vez que Starship entró en órbita alrededor de la Tierra.

El despegue fue a las 7:48 de la mañana, hora de Texas. El Super Heavy B21 y la nave Ship 41, ambos de la versión 3, salieron de la Torre de Lanzamiento 2. Unos 25 minutos después, un motor Raptor encendió de nuevo y colocó la nave en una órbita de unos 275 kilómetros. Luego liberó 26 satélites Starlink V3. SpaceX confirmó contacto con todos: por láser, con estaciones en tierra y con terminales de usuario. Por primera vez, Starship no solo llegó al espacio: dejó carga útil que se queda en órbita y genera servicio real.
El plan original era permanecer cerca de diez horas y dar varias vueltas. El equipo decidió acortar la misión a unas tres horas y traer la nave al Pacífico, al norte de Hawái, de forma conservadora. La reentrada y el amerizaje se completaron. La nave volcó después y se produjo la explosión esperada al contacto con el agua. No hubo captura con la torre: ese intento queda para el Vuelo 15, si los datos lo permiten. Aun así, el hito queda escrito. Starship ya es un cohete orbital.
Esa misma semana, el espacio humano siguió su ritmo, más silencioso y no menos importante. El 1 de octubre despegó Crew-13 desde Florida: Jessica Watkins y Luke Delaney, de NASA; Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense, y Sergey Teteryatnikov, de Roscosmos. Acoplaron a la Estación en menos de ocho horas, el encuentro más rápido de una Crew Dragon. El 8 de octubre, Crew-12 amerizó frente a Los Ángeles tras 237 días en órbita. Jessica Meir, Jack Hathaway, Sophie Adenot y Andrey Fedyaev regresaron sanos después de más de cien millones de millas y cuatro caminatas espaciales.

Ver un cohete gigante desde Texas y, días después, el relevo de una tripulación en la Estación enseña lo mismo: el espacio ya no es un evento aislado. Es una operación que se repite. Unos abren la puerta del costo y la capacidad. Otros mantienen la casa que ya está en órbita.
Para la comunidad latina, el mensaje sigue siendo directo: estos hitos no ocurren lejos de nosotros. Ocurren en Texas, en Florida y en una estación donde ya hay científicos de varios países. La invitación es la misma: mirar, entender y prepararse para participar.

En noviembre abriremos la visión que une cohetes, internet, inteligencia artificial y robots. Mientras tanto, yo también parto en una nueva aventura. Les iré contando lo que encuentre por el camino, quizá algún video, alguna observación, o simplemente lo que el viaje me deje ver, sin promesas más grandes que la de seguir mirando el mundo con la misma curiosidad. El espacio, al final, también se explora desde tierra. Que la curiosidad nos siga elevando.
Nathalia Restrepo
Creadora de El Espacio de Nathy
