Cada dos años pasa lo mismo. Los políticos llenan las pantallas con promesas. Nos hablan de cambio, de futuro, de justicia. Y nuestra comunidad sigue de cerca esas campañas. Muchos de nuestros lectores pueden votar. Muchos otros no, pero independientemente de si puedes votar o no, el resultado de estas elecciones va a impactar tu bolsillo. Y eso sí es algo que todos compartimos.
Pero hay algo que casi nadie dice en estos meses de campaña, y que yo sí te voy a decir: ningún candidato va a resolver tu situación financiera personal. Ni el que gane ni el que pierda. Eso depende de ti.
Lo que sí pueden hacer las elecciones es cambiar el terreno en el que juegas. Y entender ese terreno es lo que te permite prepararte, independientemente de quién llegue al poder en enero.
Lo que dicen las encuestas este mes
Una encuesta de la Latino Community Foundation, publicada este mes con datos recogidos entre el 1 y el 15 de septiembre, muestra algo que no sorprende a quienes vivimos el día a día: el 57% de los latinos en California y el 56% en Texas identifican el costo de vida y la inflación como el problema más importante de cara a las elecciones de noviembre. Por encima de la inmigración. Por encima de la salud. Por encima de todo lo demás.
Eso nos dice algo muy importante: nuestra comunidad no está votando por ideología. Está votando por supervivencia económica. Y eso es completamente válido. El problema es que los candidatos saben que ese es el botón que nos mueve, y lo presionan sin ofrecer soluciones reales.
Y esa realidad se siente con fuerza particular aquí en New England. Providence tiene casi el 44% de su población de origen latino, una de las proporciones más altas del país. Central Falls supera el 69%. En Rhode Island en general, los latinos ya representamos cerca del 17.6% de toda la población, con un crecimiento del 13% en apenas dos años. En Massachusetts, más de 1.3 millones de personas son de origen hispano o latino, representando casi el 19% del estado. Somos una fuerza electoral y económica enorme en esta región. Y sin embargo, seguimos siendo los que más sienten el peso del alquiler, la inflación y la incertidumbre laboral. Eso no es coincidencia. Es el resultado de décadas de participar en la economía sin participar suficientemente en las decisiones que la moldean.
¿Cuándo fue la última vez que un candidato te explicó concretamente cómo iba a bajar el precio del alquiler en tu ciudad? ¿O cómo iba a hacer que tu 401(k) rindiera mejor? ¿O qué pasaría con el Seguro Social cuando tú te retires? Las promesas son generales. El impacto en tu bolsillo es específico.
Lo que las elecciones sí cambian — y debes entender
Dicho esto, hay decisiones políticas que sí afectan tu economía personal de manera directa. No de forma inmediata, pero sí con el tiempo. Vale la pena conocerlas:
Impuestos: Dependiendo de quién controle el Congreso, los recortes fiscales de la Big Beautiful Bill podrían ampliarse, reducirse o expirar. Las deducciones para clases medias, los beneficios para propinas y horas extras, y los límites del SALT están en juego. Si eres trabajador con ingresos medios, esto puede significar cientos o miles de dólares más o menos en tu declaración anual.
Medicaid y cobertura médica: Ya escribí antes sobre los cambios en los requisitos de Medicaid. Dependiendo de la composición del Congreso después de noviembre, esos cambios podrían endurecerse aún más, suavizarse o revisarse. Para las familias latinas que dependen de esta cobertura, el resultado electoral tiene consecuencias directas en su salud financiera.
Tasas de interés y deuda pública: El déficit proyectado de más de tres billones de dólares en la próxima década tiene que pagarse de alguna manera. Más deuda pública suele traducirse en presión inflacionaria a largo plazo, o en subidas de impuestos futuras. Quién controle el gasto federal sí importa para el valor de tu dinero en cinco o diez años.
Seguro Social: Como ya te expliqué en esta columna, los fondos del Seguro Social están proyectados para agotarse en 2035 si el Congreso no actúa. Ningún candidato habla de esto con claridad porque las soluciones son impopulares. Pero las decisiones que se tomen en los próximos dos años determinarán si ese recorte del 17% llega o no.
Cómo votar con inteligencia financiera
No te voy a decir por quién votar. Ese no es mi rol ni el de este artículo. Lo que sí puedo hacer es darte un marco para que evalúes a los candidatos con los ojos de alguien que cuida su dinero:
Primero: busca propuestas concretas, no slogans. «Voy a bajar el costo de vida» no es un plan. Un plan dice cómo, cuándo y a costa de qué. Si un candidato no puede explicarte en términos simples qué va a hacer con los impuestos, la vivienda o la inflación, es porque no tiene un plan — o porque el plan no te favorece a ti.
Segundo: fíjate en quién financia la campaña. Las promesas se hacen al público. Las políticas reales se hacen a quienes ponen el dinero. Si una campaña está financiada principalmente por la industria farmacéutica, el complejo inmobiliario o los grandes bancos, eso te da pistas sobre qué intereses se van a proteger cuando llegue el momento de tomar decisiones difíciles.
Tercero: piensa en el largo plazo, no solo en el alivio inmediato. Los cheques de estímulo se sienten bien en el momento. Pero si generan más inflación, tu poder adquisitivo baja más de lo que ganaste. Evalúa si las propuestas de un candidato crean condiciones para que tú construyas patrimonio durante los próximos cuatro años, no solo si suenan bien hoy.
Cuarto: vota, pero no delegues tu futuro financiero. Este es el punto más importante. Votar es un derecho y una responsabilidad. Pero confiar en que el gobierno va a resolver tu situación financiera es un error que nuestra comunidad no puede seguir cometiendo. El voto cambia el entorno. Tu plan financiero personal cambia tu vida.
El candidato más importante en noviembre eres tú
He visto clientes que votaron por el candidato «correcto» en cuatro elecciones seguidas y siguen sin tener un fondo de emergencia. Y he visto clientes que no le prestaron tanta atención a la política, pero sí le prestaron atención a sus finanzas, y hoy tienen casa propia, plan de retiro y dinero para las emergencias.
No digo que la política no importa. Importa. Pero importa más lo que tú haces con tu dinero cada mes que lo que el Congreso decida en Washington.
Este noviembre, ve a votar con información. Evalúa con criterio. Y cuando salgas de la urna, vuelve a casa con la misma energía y pregúntate: ¿qué estoy haciendo yo para proteger mi familia, construir mi patrimonio y asegurar mi retiro, independientemente de quién gane?
Porque esa es la pregunta que realmente cambia tu futuro.
Si sientes que necesitas ayuda para revisar tu situación financiera, entender cómo los cambios políticos pueden impactar tus impuestos, tu plan de retiro o tu cobertura médica, estoy aquí para ayudarte. Ofrezco asesoría financiera personalizada adaptada a la realidad de nuestra comunidad. Puedes encontrarme en redes sociales como @miguelbacata o usar la información de contacto al final de este artículo. Estar informado no es un lujo. Es lo que separa a quienes esperan que el gobierno los salve de quienes construyen su propio futuro.
MIGUEL BACATÁ
Neurocoach Financiero
+1 (401) 306-4757
