El invierno altera el ánimo, la energía y también la manera en que amamos. Este artículo explora cómo la falta de luz afecta el deseo y la conexión emocional, integrando neurociencia y fe para mostrar que el calor del amor puede renacer con pequeños gestos de presencia, ternura y rituales que fortalecen la intimidad en pareja.
