La educación sexual va mucho más allá de la reproducción. Comprender el deseo, el placer, el consentimiento y la respuesta del cuerpo permite construir una sexualidad más consciente y respetuosa. Este artículo analiza cómo la presión, los mitos y las expectativas culturales pueden afectar la intimidad y por qué conocer nuestro cuerpo, comunicar límites y respetar las decisiones propias y de la pareja son esenciales para una sexualidad saludable.
