Una auditoría estatal encontró fallas en la administración de subvenciones de la Oficina Ejecutiva de Vivienda de Rhode Island, incluyendo cerca de $2.8 millones en fondos federales que no fueron registrados y más de $200,000 que quedaron sin retirar tras vencer las subvenciones. La agencia asegura que ya implementa medidas correctivas para fortalecer sus controles y supervisión.
