Titi me preguntó, Yo perreo sola y Safaera, fueron las canciones con las que el puertorriqueño Benito Antonio Martínez (conocido como Bad Bunny) con trece minutos y medio en su presentación en el Lev’s Stadiun de Santa Clara, California.
EL boricua no recibirá ningún pago por el medio tiempo del Super Bowl LX, pero con el “efecto post-show” su catálogo se especula podría dispararse a los 1.7 millones de dólares semanales y poder batir los récords de Rihanna y Kendrick Lamar ante una gran audiencia récord que prevé superar los 130 millones de espectadores.
Cabe mencionar que ya factura unos 788 mil 500 dólares semanales con su repertorio solo en el mercado estadounidense, según lo estipula Billboard basados en datos de Luminate, unas cifras que, tras su paso por el escenario del Super Bowl, podrían escalar hasta los 1.7 millones de dólares (Q13 millones 260 mil) a la semana.
Durante su presentación envió poderosos mensajes entre ellos manifestando que América no es un país sino un continente, además los apagones en su natal Puerto Rico y se rehusó a hablar en ingles.
A su presentación se unieron Lady Gaga y Ricky Martin asi como cientos de bailarines y las banderas de América Latina poniéndole mas candela a su show que acaparo la atención del publico no solo en la comodidad de su hogar pues lo hizo en restaurantes y bares en varios países del mundo.
El espectáculo destacó por una puesta en escena vibrante, con ritmos urbanos mezclados con salsa, reguetón clásico y sonidos caribeños que reafirmaron su identidad boricua. La escenografía estuvo cargada de colores intensos, pantallas monumentales y una producción que convirtió el estadio en una auténtica fiesta latina ante millones de televidentes alrededor del mundo.
Más allá de la música, la presentación fue interpretada por muchos como un momento histórico para la representación latina en uno de los escenarios más vistos del planeta. Bad Bunny consolidó así su posición como una de las figuras más influyentes de la industria musical actual, demostrando que el español domina sin necesidad de traducción cuando la energía conecta con la audiencia global.
En redes sociales, el impacto fue inmediato. En cuestión de minutos, su nombre se convirtió en tendencia mundial, mientras plataformas digitales registraban un incremento acelerado en reproducciones y búsquedas relacionadas con su catálogo musical. Analistas de la industria coinciden en que el llamado “efecto Super Bowl” podría marcar uno de los picos más altos de su carrera comercial.
Con esta presentación, el artista puertorriqueño no solo celebró la cultura latina, sino que dejó claro que el escenario más importante del deporte estadounidense también puede hablar con acento caribeño. Una noche que confirmó que la música latina ya no es invitada especial: es protagonista.
