Texto: Felipe Laguardia
Fotografías: Felipe Laguardia
El Estadio Azteca fue escenario de una noche histórica. Antes del debut de México frente a Sudáfrica, el coloso mexicano abrió sus puertas para dar inicio oficial al Mundial 2026 con una ceremonia cargada de música, emoción y color.

El espectáculo arrancó con la energía de Maná y Danny Ocean, quien encendió al público con su tema “Partidazo”. La fiesta continuó con Los Ángeles Azules y Belinda interpretando “Por Ella”, desatando la ovación de los más de 87 mil aficionados presentes. El momento culminante llegó con un ensordecedor “¡Viva México!”, que retumbó en cada rincón del estadio.
Uno de los instantes más emotivos de la ceremonia fue el tradicional desfile de las banderas de las 48 selecciones participantes, una postal que simbolizó la magnitud del torneo y dio paso al inicio de la competencia.
En la antesala del partido inaugural, Lila Downs interpretó el himno nacional de Sudáfrica, mientras que Alejandro Fernández hizo vibrar al público con el himno mexicano, poniendo el broche de oro a una ceremonia que marcó el inicio de una nueva Copa del Mundo.

México, vestido de verde y con el respaldo de su gente, volvió a ser anfitrión de un Mundial, reafirmando su lugar en el escaparate internacional, tal como ocurrió en 1970 y 1986.

Ya en el terreno de juego, el equipo mexicano cumplió con su primer objetivo. En un Estadio Azteca repleto —con mayoría de aficionados locales, pero también con presencia internacional—, el Tri se impuso 2-0 ante Sudáfrica, dando un paso firme en su aspiración de superar lo hecho en Qatar 2022.

Delanteros que responden
Más allá del resultado, una de las mejores noticias para México fue la respuesta de sus delanteros. Tanto Quiñones como Jiménez se hicieron presentes en el marcador y mostraron un rendimiento sólido, no solo dentro del área, sino también participando en la generación de juego. Su movilidad, capacidad de asociación y presencia ofensiva dejaron sensaciones más que positivas.
Un inicio que ilusiona
La victoria coloca a México en una posición favorable dentro del grupo. Un empate entre sus rivales directos podría consolidar al Tri en lo más alto de la tabla, y una nueva victoria ante Corea del Sur en la segunda jornada lo acercaría significativamente a la clasificación, además de llegar con ventaja al duelo frente a la República Checa en la última fecha.
México comenzó su Mundial como soñaba: con fiesta en las gradas y contundencia en la cancha.
