El uso de palabras como “guarapazo”, “recochar” o “cuchichear” revela cómo el lenguaje popular conecta identidad, memoria y política. A partir de una frase del alcalde de Medellín, el artículo reflexiona sobre el poder emocional de los vocablos cotidianos y cómo acortan la distancia entre líderes y ciudadanía.
