El plan de Providence para implementar el derecho de compra del inquilino (TROFR) busca frenar la crisis de vivienda, pero genera preocupación por su impacto económico. El límite del 15% sobre el valor de mercado podría reducir inversión, afectar el desarrollo y repetir los errores de Nueva York, donde controles estrictos contribuyeron al deterioro y la fuga de capital.
