La teoría del daño estructural reconoce que un hecho victimizante puede afectar no solo a la víctima directa, sino también a familiares y otras víctimas indirectas. A través de casos de accidentes, negligencia médica, afectaciones educativas y delitos graves, se analiza cómo los daños físicos, económicos, morales y al proyecto de vida deben ser considerados dentro de una reparación integral.
